Platja d’Aiguablava
Ubicada en el corazón de Begur, esta cala es un testimonio de la belleza pura del Mediterráneo, donde el agua turquesa se encuentra con la arena más fina.
Un santuario de luz y aguas de zafiro.
La Platja d’Aiguablava es una de las calas más conocidas y fotografiadas de la Costa Brava. Destaca por su arena fina, sus aguas poco profundas de color turquesa y un entorno natural protegido que combina pinos, roca clara y mar abierto.
El color del agua —especialmente visible con sol y mar en calma— es uno de los rasgos más distintivos de la playa. Es especialmente popular entre familias que buscan una cala cómoda, accesible y con una entrada al agua progresiva.
"El paisaje circundante es un contraste vibrante de verdes profundos de pinos y el blanco brillante de los afloramientos rocosos, un marco que define la esencia indómita de Begur."
Accesos
Aiguablava es accesible por carretera, transporte público en verano o a través del emblemático Camí de Ronda.
Parking regulado y de pago en temporada alta. Autobús disponible desde Begur durante los meses de verano.
Forma parte del sistema de senderos costeros, permitiendo llegar caminando desde calas vecinas.
Guía de servicios
Duchas, aseos y servicio de vigilancia/socorrismo en temporada alta.
Pasarelas y servicios adaptados para personas con movilidad reducida.
Kayak, paddle surf y snorkel en los laterales rocosos de la cala.
Restaurantes y bares de calidad en las inmediaciones de la playa.
Preguntas frecuentes
Sí. La entrada progresiva al mar y las aguas poco profundas la hacen ideal para familias cuando el mar está en calma.
Sí. La playa está formada mayoritariamente por arena fina y clara, perfecta para el descanso sobre la toalla.
Sí. Hay zonas de aparcamiento cercanas, aunque en temporada alta suelen estar reguladas y ser de pago.
Sí. Aiguablava está conectada con otras calas de Begur mediante tramos señalizados del Camí de Ronda.
No especialmente. Es una de las playas más populares de Begur y suele tener una ocupación alta en julio y agosto.